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Stolen Lives: Twenty Years in a Desert JailStolen Lives: Twenty Years in a Desert Jail — Malika Oufkir con Michèle Fitoussi
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Stolen Lives: Twenty Years in a Desert Jail

Malika Oufkir con Michèle Fitoussi · 1999

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Malika Oufkir creció en la corte del rey Hassan II de Marruecos, adoptada de niña por la familia real. Tenía diecinueve años cuando su padre, el general Mohamed Oufkir, encabezó un golpe de Estado fallido contra el rey. Lo que vino después es el centro de Stolen Lives: dos décadas de cautiverio junto a su madre y sus hermanos, en cárceles secretas en pleno desierto marroquí.

Por qué lo recomienda Oprah Winfrey

En mayo de 2001, el Club de Lectura de Oprah Winfrey eligió esta memoria, escrita junto a la periodista francesa Michèle Fitoussi, según el archivo de beyondthebookends.com/oprahs-book-club-list. Oprah eligió pocos testimonios reales para su club, y este fue de los más contundentes: la historia de una mujer castigada durante años por un crimen que no cometió, condenada por asociación familiar a un régimen de encierro que rozó lo inhumano. Fue una de las selecciones que más generó conversación sobre derechos humanos entre las lectoras del club.

De qué trata

Tras el golpe fallido de 1972, la familia Oufkir —madre y seis hijos, el menor de tres años— fue detenida sin juicio y trasladada entre distintas prisiones y campos secretos del desierto marroquí, muchas veces incomunicada, con hambre y sin atención médica. Malika tenía diecinueve años al momento del arresto y pasó de vivir en palacios a sobrevivir encerrada casi dos décadas. El libro narra también el plan de fuga que ella y sus hermanos lograron ejecutar en 1987, cavando un túnel a mano, y los años posteriores de arresto domiciliario hasta la libertad definitiva en 1996.

Sobrevivir a un castigo que no le correspondía

Lo que vuelve devastador este testimonio es que nadie de la familia fue juzgado ni condenado formalmente: el encierro fue un castigo colectivo, arbitrario, sostenido durante veinte años por la voluntad de un solo hombre. Oufkir narra con una lucidez fría, casi clínica, cómo la esperanza y el vínculo entre hermanos se convirtieron en la única herramienta de supervivencia.

Para quién es

Para lectores de memorias reales sobre derechos humanos, prisión política y resiliencia familiar. Para quienes quieran entender, desde adentro, un capítulo poco conocido de la historia reciente de Marruecos.

Edición en español: La prisionera, RBA Coleccionables (traducción de Juan Vivanco).