The Upside of Inequality: How Good Intentions Undermine the Middle Class
Edward Conard · 2016
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Edward Conard fue socio de Bain Capital y escribe desde una posición que él mismo reconoce impopular: que la desigualdad de ingresos en Estados Unidos no es principalmente un problema a corregir sino la contracara de un sistema que produce innovación, y que varias de las políticas pensadas para reducirla terminan perjudicando a quienes buscan proteger.
Por qué lo recomienda Ray Dalio
Dalio lo nombró entre los libros de su pila de lectura durante su entrevista con Tim Ferriss. Es una mención, no un aval: no hay ninguna cita suya suscribiendo las conclusiones de Conard, y conviene decirlo porque el libro es abiertamente ideológico.
De hecho, sobre este tema Dalio sostiene una posición bastante distinta. Viene advirtiendo desde hace años que la brecha de riqueza es uno de los riesgos más serios para la estabilidad de Estados Unidos, que la considera un factor central en el conflicto interno que describe en Principios para enfrentarse al nuevo orden mundial, y llegó a llamarla una emergencia nacional. Que igual lo leyera es coherente con algo que repite: que la única forma de saber si uno tiene razón es exponerse en serio al mejor argumento del otro lado. Este libro, para él, es exactamente eso.
De qué trata
Conard sostiene que el factor escaso en la economía estadounidense no es el capital ni el talento sino la disposición a asumir riesgo empresarial, y que los retornos altos son el precio que paga la sociedad por conseguirla. Desde ahí discute la evidencia sobre movilidad social, el efecto de la inmigración de baja calificación sobre los salarios, el rol del comercio con China y las propuestas de subir impuestos a los ingresos altos, con datos y bastante detalle técnico.
El argumento incómodo
Lo que hace útil al libro, aun para quien no comparta nada de su conclusión, es que ataca directamente los estudios que sostienen la posición contraria en lugar de ignorarlos. Es una discusión de datos, no de valores, y obliga al lector a saber por qué cree lo que cree. También tiene los defectos esperables: subestima costos sociales que no entran en su modelo y trata como demostrado más de un punto que sigue abierto.
Para quién es
Para el lector que sigue el debate sobre desigualdad y quiere leer el argumento más fuerte del lado que probablemente no comparte. No es un libro de divulgación amable: exige atención y algo de familiaridad con economía.
Por ahora disponible solo en inglés; el enlace lleva a la edición de Portfolio.