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Pensar rápido, pensar despacioPensar rápido, pensar despacio — Daniel Kahneman
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Pensar rápido, pensar despacio

Daniel Kahneman · 2011

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Pensar rápido, pensar despacio es la síntesis de toda una vida de investigación de Daniel Kahneman, psicólogo que ganó el Premio Nobel de Economía. Es una de las obras más influyentes sobre cómo tomamos decisiones y por qué nos equivocamos de forma sistemática.

Por qué lo recomiendan James Clear y Sam Altman

James Clear, autor de Hábitos atómicos, vuelve una y otra vez a este libro como referencia obligada sobre por qué los sistemas automáticos de la mente pesan más de lo que creemos a la hora de construir (o romper) un hábito. Sam Altman, por su parte, lo incluyó entre sus libros de cabecera para fundadores jóvenes: entender los sesgos que distorsionan el juicio es, para alguien que evalúa decisiones de negocio todo el día, una herramienta tan práctica como cualquier manual de gestión.

Marc Andreessen tiene un interés declarado en los sesgos cognitivos y la toma de decisiones, un tema que atraviesa buena parte de su lista de lectura sobre psicología del juicio. La distinción de Kahneman entre el Sistema 1 rápido e intuitivo y el Sistema 2 lento y deliberado le resulta un marco útil para pensar cómo se equivocan —sistemáticamente, no por azar— tanto los inversores como los fundadores que evalúa. También lo recomiendan su propio autor, Daniel Kahneman, y el historiador Yuval Noah Harari, que lo describe como “uno de los mejores puntos de partida para explorar la maraña de la mente humana”. Ray Dalio lo cita entre las lecturas que menciona en Principios, coherente con su insistencia en que la mayoría de los errores de inversión son errores de juicio antes que de información.

De qué trata

Kahneman describe la mente como el resultado de dos sistemas. El Sistema 1 es rápido, automático, intuitivo y emocional: el que usás para reaccionar de inmediato. El Sistema 2 es lento, deliberado y lógico: el que hace el esfuerzo de razonar. La mayor parte del tiempo, sin darnos cuenta, decide el Sistema 1.

La idea central

Ese predominio del pensamiento rápido nos vuelve vulnerables a sesgos cognitivos y errores predecibles: la aversión a la pérdida, el exceso de confianza, el anclaje, la forma en que el marco de una pregunta cambia la respuesta. Reconocerlos no nos hace inmunes, pero ayuda a pensar mejor y a diseñar mejores decisiones.

Para quién es

Para interesados en psicología, economía conductual y la toma de decisiones. Es denso y extenso, pero fundamental: cambió la forma en que se piensa la racionalidad humana.

Edición en español: Pensar rápido, pensar despacio, Debolsillo.